Como Controlar La Ansiedad y Los Ataques de Panico

¿Sientes que la ansiedad y los continuos pensamientos negativos están afectando tu vida?

¿Se ha vuelto tu mente tu peor enemiga?

No te preocupes más…

¡La ansiedad tiene solución!

Las personas que experimentan ansiedad y ataques de pánico pasan por experiencias que son muy difíciles de tolerar y que les roban tranquilidad.

Les afecta toda su vida, no pueden funcionar de forma normal. Lo cual en muchos casos también afecta negativamente su trabajo y relaciones personales.

Muchos piensan que se están volviendo locos, que han perdido el control de sí mismos, de su mente y son víctimas de pensamientos negativos recurrentes.

Yo misma experimenté todo esto en el pasado, y fue lo que me motivó a estudiar la ansiedad para luego escribir este libro.

En esa época me sentía muy mal. Pensaba que tenía algo malo y experimentaba cosas como:

falta de aire; como que no podía respirar bien, como una sensación de estar mal oxigenada
• mareos constantes
• inestabilidad
• contracturas musculares
• se me aceleraba el corazón
dificultad para dormir y me despertaba sobresaltada
• debilidad en brazos y piernas
• sentía como si en cualquier momento fuese a perder el conocimiento

Todo el tiempo pensaba que algo malo me estaba por pasar.

¡Sentía que no era yo!

Las situaciones que antes podía manejar ahora me perturbaban.

Y me preguntaba:

“¿Qué ha cambiado en mí?”.

Los doctores me hacían pruebas de todo, me decían que estaba bien, que solo tenía estrés, pero aun así no podía quedarme tranquila.

Mi familia me apoyaba, pero también era frustrante para ellos porque no sabían cómo ayudarme.

Cuando sufres de ansiedad es muy difícil que te entiendan porque no sufren esto.

Y los pensamientos negativos se transforman en un patrón recurrente negativo del cual es difícil salir.

Muchas personas empiezan a experimentar insomnio, lo que crea un círculo vicioso, ya que…

Necesitas dormir para estar calmado (a), pero sientes tanta ansiedad que no puedes dormir.

Pero lo más terrible era no saber qué hacer para solucionarlo.

Así que es por ello que voy a compartir contigo lo que debes hacer, paso a paso, para salir de esta pesadilla.

Este libro te ayudará a:

Recuperar tu paz mental
• Ponerte bien, para que puedas hacer todo lo que te gusta
• Poder relajarte y disfrutar de las cosas
¡Volver a ser tú!
• Hacer que este episodio desagradable pase pronto
• Aprender a acabar con tus pensamientos ansiosos, repetitivos y fatalistas
• Y descubrir cómo convertir este problema en un triunfo personal

Aquí compartiré contigo lo que puedes hacer para volverte a sentir como tú eras.

No tomar medidas solo te aleja de la vida que deseas vivir.

Así que este es el momento de invertir en ti, en tu tranquilidad y empezar a utilizar las recomendaciones incluidas en este libro para que puedas volver a vivir en paz.

INTRODUCCIÓN

No importa qué tanto estés hundido en la ansiedad ni qué tan mal te sientas, o si quizás el simple hecho de leer este libro te parece un reto muy grande… Si lees este manual hasta el final y te atreves a acompañarnos en este viaje, te estarás dando la oportunidad de salir del hoyo en el que has caído y del que tal vez piensas que no puedes salir.

La ansiedad te hace sentir que quieres escapar de ti mismo, huir de tu propia mente y de tu cuerpo, pero eso es imposible y caes en la desesperación. Pues ten fe: hay una nueva corriente, un nuevo movimiento que te ayudará a retomar el control que alguna vez tuviste.

Se trata de un método que fue ideado por personas que, como muchos de nosotros, estuvieron azotadas durante largo tiempo por crisis de ansiedad, pero que finalmente encontraron la clave para curarse definitivamente de ella.

Y así como ellos lo lograron, muchos otros lo han hecho, siendo perseverantes y siguiendo los pasos que aquí te explicamos. Ahora está en tus manos la decisión de permanecer atrapado en las redes de la ansiedad o de ATREVERTE a seguir leyendo y buscar el camino a la salida del laberinto.
y buscar el camino a la salida del laberinto.

CAPITULO 1: LA CRUEL Y TERRIBLE ANSIEDAD

Para poder saber lo desagradable que es la ansiedad, hay que haberla padecido. Muchos hablan todos los días de que se sienten ansiosos o comentan que están estresados, pero jamás entenderán lo espantosa que es la ansiedad a menos que la experimenten en carne y mente propias.

Solo quienes hemos estado allí sabemos cómo la cabeza se inunda de preguntas asfixiantes… ¿Estaré así para siempre? ¿Habrá algo malo en mi cerebro? ¿Me estoy volviendo loco? ¿Pararé en un manicomio? ¿Perderé totalmente el control de mí mismo?

Y mucho menos podrían saber lo aterrador que es sufrir un ataque de pánico, sentir que de un segundo a otro sus vidas acabarán, sentir cómo se quedan sin aliento y horrorizarse al pensar que ya no pueden respirar más.

Es precisamente por esa falta de entendimiento que, cuando caemos en la ansiedad, nos sentimos solos en el mundo. Porque nadie puede comprendernos; nuestros amigos, nuestros familiares, le restan importancia a nuestros temores porque no saben cómo es estar así.

Desconocen el terror de pensar, de sentir en la mente y en la piel como que algo muy malo está por pasar, algo que tal vez ni siquiera sabemos qué es, pero que nos llena de un miedo y una angustia infernales.

No saben lo que es perder la voluntad de hacer las tareas simples que debes hacer día a día, no entienden por qué evitas ciertas actividades y situaciones o por qué actúas tan raro. No se ven a sí mismos perdidos, extraviados y desorientados en las calles por las que transitan todos los días, así como te pasa a ti.

Tampoco imaginan lo cansado que puedes sentirte, el agotamiento físico y mental por pasar día y noche repitiendo pensamientos fatalistas, preocupándote, asfixiándote.

Pero… Aunque te sientas solo, debes saber que no lo estás. Nosotros te comprendemos. Sabemos por lo que estás pasando y queremos ayudarte a solucionarlo, así como nosotros ya lo hicimos.

Y así como tú, seguramente muy cerca de ti hay otras personas que también sufren en silencio: la ansiedad es un padecimiento muy común que ataca a millones de personas en todo el mundo. Pero aunque es muy común en nuestros días, no es un mal incurable.

Quizás te has hecho decenas de exámenes médicos buscando una enfermedad rara que explique todos tus “síntomas” o tal vez ya te hayan diagnosticado el trastorno de ansiedad. Créelo: Hay millones de personas que están igual que tú. Pero no todas tienen la suerte de encontrar una herramienta como esta para curarse definitivamente.

VARIAS COSAS QUE DEBES SABER ANTES DE COMENZAR

1. Es normal sentirse muy mal. Si tienes estrés y ansiedad, tu química hormonal cambia e influye en tu cuerpo y tu cerebro, que además están agotados por este bombardeo de sensaciones y pensamientos negativos. Pero eso no quiere decir que estás enfermo.

2. ¿Crees que te pasa esto porque eres débil? Falso: eres más valiente y fuerte de lo que imaginas.

3. ¿Te preguntas “por qué me pasa esto a mí”? Nadie sabe la respuesta. Algunas personas son más sensibles que otras a situaciones de estrés, y quizás seas una de ellas. Pero no importa que no haya una explicación a tu problema, pues la solución sigue siendo la misma. No te muelas el cerebro tratando de buscar una explicación, eso es inútil.

4. ¿Te preguntas cuánto tardarás en curarte? La respuesta está dentro de ti. Dependerá de tu disposición, de tus ganas, de tu entendimiento y de tu esfuerzo.

5. Tal vez te parezca extraño, pero el principal obstáculo para superar la ansiedad eres tú mismo. Pero la solución está dentro de ti. Tú tienes el control, aunque no lo sepas. Otros podrán ayudarte. Este libro podrá guiarte. Pero al final, la cura está en tus manos. Debes tener fe en ti. Creer en ti. Así como sin darte cuenta tú te metiste en esto, tú mismo podrás sacarte de ahí, a voluntad.

PARTE 1. EL MÉTODO

COMPRENDER LA ANSIEDAD

Debes empezar por entender que la ansiedad es una herramienta de supervivencia. La ansiedad no es una enfermedad, sino un mecanismo de defensa.

Recuerda que el ser humano en sus orígenes vivía en constante peligro, por lo que nuestras mentes están naturalmente diseñadas para estar alertas ante cualquier situación en la que debamos decidir si huir o luchar. Nuestros antepasados vivían en un ambiente lleno de riesgos, de animales salvajes y con la naturaleza muchas veces en su contra. En una situación de peligro, la mente entraba en estado de alerta.

Por ejemplo, si un individuo sospechaba que la sombra detrás de un árbol era una fiera que podría atacarlo, entonces su corazón empezaba a latir más rápidamente y su mente se alteraba. “¿Qué pasaría si la fiera detrás del árbol me atacase?”. Entonces allí, con la adrenalina a millón, el sujeto toma la decisión de correr tan rápido como puede o buscar un objeto que pueda usar como arma para enfrentar a su potencial enemigo.

Durante este tipo de situaciones, el cuerpo y la mente experimentan una ansiedad completamente justificada, natural. La química en el cerebro cambia para hacer al individuo más capaz de enfrentar el momento. Pero una vez solucionado el problema, todo vuelve a la normalidad, el cerebro y su química se estabilizan, el cuerpo y la mente dejan de recibir señales de alerta.

En nuestros días, las amenazas son muy diferentes… Tal vez no sea una fiera detrás de un árbol, sino una autopista con el tráfico estancado… “Voy a llegar tarde al trabajo… Puedo perder mi empleo… Me van a amonestar… Si me despiden no podré sostener a mi familia…”. Por la constante repetición de esta clase de preocupaciones, quizás algún trauma o por muchas otras causas, puede ocurrir que los niveles de ansiedad queden atascados en un punto alto y no se normalicen más. Es allí cuando se convierte en un trastorno.

Pues bien, eso es lo que te ha ocurrido. En algún momento tu nivel de ansiedad, por la razón que sea, se elevó, pero no ha vuelto a bajar o se mantiene en un permanente sube y baja, por lo que tu cerebro todo el tiempo está enviando las señales equivocadas… Pone a tu corazón a latir más rápido, sin razón aparente… Te pone a sudar, te pone las manos frías… Te pone a temblar. Y te sumerge en la sensación de que algo malo va a pasar… Igual que nuestro amigo ante la sombra detrás del árbol, pero con la diferencia de que en tu caso, no hay sombra ni hay fiera. Solo hay un desajuste. Por supuesto que te sientes mal y que con el paso del tiempo empiezas a desesperarte. Ahora que lo sabes, solo debes aprender a percibir tu ansiedad de una forma diferente.

Para lograrlo, te mostraremos los cuatro pasos de los que consta este método.

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Como Controlar La Ansiedad y Los Ataques de Panico